meditación

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Dios es una luz que se aburre y, como no tiene suficiente con ser perfecta, se dedica a construir el universo para experimentar toda su gloria jugando al escondite.
Dios es amor y nos creó a su imagen y semejanza, aunque el amor escasee entre los seres humanos. Dios es la verdad pero nos desenvolvemos a través de la confusión.
Dios es un niño, es el hombre del saco, la madre Teresa, las flores aplastadas, cualquier atardecer, un montón de estiércol, el mar, un beso. Dios es una célula y todas las estrellas. No tiene imagen pero sangra en una cruz; tiene varias cabezas, una corona; es un ojo en un triángulo; lleva casco de extraterrestre.
Dios es el pastor, y el diablo le roba las ovejas. Es la paz pero la entrada a su reino está custodiada por tribunales.
Dios son nombres, como Shiva, God, Alá, Dieu, Ying, Yang, Paz, Silencio y Amor. Y el animal que utiliza las palabras tiene tantos nombres como dudas, tanto rencor como esperanza. El animal que etiqueta la vida se ha perdido entre los “pero, sí, no, aunque, porque, desde y hasta” juzgando su experiencia hasta petrificarla. 
 
Un día, el animal se cansa de construir muros de palabras y se sienta en silencio observando aburrido su escondite. Desde el centro de la estancia, el conjunto de imágenes e ideas que forran las paredes se contraponen y se armonizan como las ramas de los árboles reflejadas en el agua. Ya no hay muros, se han transformado en aire, en claridad.
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Una respuesta a meditación

  1. Anonymous dijo:

    Impresionante!! buenisimo! genial!

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